sábado, 1 de septiembre de 2012

Fueron tres años

No me hablas, tesoro mío,
no me hablas ni me has mirado.
Fueron tres años, mi vida,
tres años muy lejos de tu corazón.

¡Hablame, rompé el silencio! -ilusiones-
¿No ves que me estoy muriendo?
Y quítame este tormento,
porque tu silencio ya me dice adiós.

¡Qué cosas que tiene la vida!
¡Qué cosas tener que llorar!
¡Qué cosas que tiene el destino!
Será mi camino sufrir y penar.
Pero deja que bese tus labios,
un sólo momento, y después me voy. -no me iría- 

Y quítame este tormento,
porque tu silencio ya me dice adiós.

Aún tengo fuego en los labios,
del beso de despedida. -no lo hubo-
¿Cómo pensar que mentías,
si tus negros celestes ojos lloraban por mí?
¡Hablame, rompé el silencio!
¿No ves que me estoy muriendo?
Y quítame este tormento,
porque tu silencio ya me dice adiós.



  
Nunca un Tango tuvo las palabras tan justas para el primer día de Septiembre.

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